El proyecto para el nuevo Centro Giovanile de Bassano del Grappa plantea la transformación de un recinto actualmente fragmentado y cerrado en un paisaje urbano abierto, permeable e inclusivo. El masterplan entiende el complejo como una oportunidad de regeneración urbana y ecológica capaz de reconectar el barrio, activar nuevos espacios públicos y consolidar una nueva relación entre ciudad, arquitectura y naturaleza.

La propuesta reorganiza el conjunto a partir de una clara dicotomía entre el borde construido y el gran parque central. Los nuevos volúmenes se sitúan en el límite este, consolidando un nuevo frente urbano hacia via Ognissanti y liberando la parte occidental como un amplio sistema verde continuo. Esta estrategia permite transformar el antiguo recinto en un espacio accesible y atravesable, eliminando barreras físicas y visuales y favoreciendo nuevas conexiones peatonales y ciclistas con el tejido urbano existente.
El paisaje se convierte en la verdadera infraestructura del proyecto. Dos recorridos principales —la “rambla” urbana y un paseo sinuoso entre la vegetación— estructuran el ámbito y articulan las diferentes áreas del complejo. Estos ejes conectan la nueva plaza pública, la corte histórica y el parque, generando una secuencia continua de espacios abiertos, lugares de estancia y áreas de actividad colectiva.

El nuevo parque se concibe como un ecosistema multifuncional y resiliente, donde ocio, deporte y naturaleza conviven con estrategias ambientales de alto rendimiento. La incorporación de jardines de lluvia, áreas de forestación urbana y pavimentos drenantes mejora la gestión hídrica y la biodiversidad, al tiempo que reduce el efecto isla de calor y aumenta la permeabilidad del suelo. El skatepark inundable funciona además como infraestructura climática capaz de absorber episodios de lluvia intensa y adaptarse a fenómenos meteorológicos extremos.


La intervención apuesta por un modelo de sostenibilidad integral basado en soluciones pasivas, energías renovables y criterios NZEB (Nearly Zero Energy Building). El complejo se proyecta como núcleo de una futura Comunidad Energética Renovable a escala de barrio, integrando sistemas fotovoltaicos y estrategias de autosuficiencia energética que convierten al centro en un referente ambiental y social para la ciudad.
El proyecto incorpora también una visión inclusiva del espacio público. Todos los recorridos y áreas exteriores han sido diseñados sin barreras arquitectónicas, incorporando pavimentos táctiles, recorridos accesibles y espacios de juego inclusivos capaces de acoger diferentes edades y capacidades.

Más allá de una operación arquitectónica, el masterplan propone un nuevo paisaje colectivo para Bassano del Grappa: un sistema abierto, flexible y ecológico donde el espacio libre actúa como elemento estructurador de la vida comunitaria y de la regeneración urbana futura.

